Historia

A finales de 1950 los Superiores Maristas de México decidieron abrir en esta Ciudad de México una escuela para los más necesitados: los pobres. El proyecto fue encomendado al Hno. Salvador Méndez. La primera dificultad se presentó para encontrar el lugar adecuado para esta obra. Después de un periodo de búsqueda se determinó que una casa, relativamente amplia, entre las calles de Augusto Rodin y Carracci en Mixcoac, era la más conveniente.

Sin haber terminado aún la adaptación del inmueble, el 1º de febrero de 1951, comenzaron las inscripciones. Se colocó un gran letrero que indicaba el nombre de la institución: “ESCUELA MÉXICO. Primaria incorporada”. Poco a poco fueron llegando algunos interesados a pedir informes y que no salían de su asombro al enterarse que la escuela era gratuita. Se iniciaron las clases el 12 de febrero de 1951.

Los padres de familia quedaron muy impresionados por el trato y recibimiento que les dieron sus nuevos maestros a sus hijos que la recomendaron plenamente y la matrícula escolar fue en aumento de manera rápida.

El 26 de abril, Don Luis María Martínez, Arzobispo de México, bendijo el nuevo local. Desde el inicio del apostolado, el carisma de San Marcelino Champagnat estuvo presente, se dieron cuenta que más de la mitad de los alumnos no habían recibido el Sacramento de la Comunión, de inmediato se propusieron prepararlos y hacerles conocer de una mejor manera a Jesús.

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Con el paso del tiempo el alumnado aumentó de una manera considerable, por lo que se determinó buscar otro local para dar una mejor cabida a los alumnos. En 1965, la Dirección de la escuela tomó la decisión y lo comunicó a los Padres de Familia. Se adquirió el predio de la calle de Nattier # 2, allí mismo en Mixcoac, dándose a la tarea de construir ya un edificio que albergara a la nueva escuela y tuviera todo lo necesario para la formación académica, física y espiritual de los alumnos.

La inmobiliaria que ayudó a la compra venta del inmueble rentó lo que sería la casa de la Comunidad para obtener una pequeña ganancia y destinar el dinero para ayudar a los niños con menos recursos. Conociendo este proyecto, la Maestra tabasqueña María del Rosario Gutiérrez Eskildsen, Inspectora de Español de Secundarias aportó una fuerte suma para ayudar en la edificación del plantel.

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Para agradecer y reconocer esta gran ayuda, se determinó que se le cambiaría de nombre a la escuela y se registraría como “Escuela TABASCO”, en honor al Estado de la República de donde era originaria la Maestra Gutiérrez.

A partir del curso escolar de 1966, la Secretaría de Educación Pública autorizó el funcionamiento de la escuela con su nuevo nombre y se le asignó la misma clave con la que estaba registrada desde el inicio.

Para la mudanza al nuevo edificio, el Espíritu de Trabajo y de Familia se puso de manifiesto, ya que sólo había tres cuadras de diferencia entre un local y otro, fueron los mismos alumnos y sus familiares quienes junto con los maestros y Hermanos transportaron parte del inmobiliario caminando.